La Presidenta acaba de hablar de Ivan Heyn por cadena nacional, este mediodía. Dijo algo que me llega al alma: “Ellos, los que partieron…, quieren vernos fuertes. A seguir”. Sigo. Seguimos. Sigamos. Dedico este post, el primero tras su muerte, a la memoria, obra y pensamiento de Ivan Heyn.
Un amigo o amiga podría preguntarme (y sería inteligente hacerlo), por qué ocuparme de Carrió que sacó 1,8 % de votos y reunió a 300 personas (ayer) en su remake de promoción del apocalipsis? Tengo varias razones. Y políticas. Pero voy a dar una, la central: tras el OKtubre (23) del 54% las embestidas vinieron, inmediatas, del lado económico (cinco corridas bancarias promovidas por Clarín y La Nación) (puede pispearse aquí un post de esos días en Confrontaciones con el título Estamos en un nuevo combate). Los opositores más astutos, cerraron la boca. Pero para Nosotros, el hecho a tener presente en nuestras estrategias de confrontación por venir con Ellos, es que la oposición de estructuración política visible se reinventará. No sabemos cómo. Hay un intento en la cabeza de Binner y su grupo de aliados. Sería bienvenida, quizá. Al menos, tiene esencia política. Por su parte, la derecha política (o, mejor, el componente de estructuración política visible del bloque nacional de derechas, el PRO como configuración más refinada), fiel a su tradición de solapamiento y espera en los ciclos down de sus ideas (desde la Revolución Francesa), está atenta a la ventana de oportunidad para el asecho (esto no soslaya que ahora esté cruzada de brazos). Pero es necesario seguir todo el fenómeno de reestructuración de la oposición en términos de retroalimentación entre mensajes políticos de “los políticos” y la expansión y presencia mediática de sus mensajes (este patrón de la alianza no se modifica). Son mutuamente funcionales, y tienen los mismos objetivos. Son Ellos, juntos (la política estructurada visible y las palancas mediáticas), lo que está claro ya a los fines de nuestros análisis. Y lo que buscan, es que Nosotros, caigamos. En algún momento. Así de simple, crudo y literal. Vuelvo a decir las palabras del Presidente Perón, escritas en este blog en un par de ejemplos, sobre otros temas: “entre gitanos, no nos vamos a tirar la suerte”. Sabemos lo que Ellos quieren de Nosotros. Quieren que no seamos Nosotros. Parece un juego de palabras. Pero reélase y se capturará la gran sutileza de la perspectiva (y si no, veánse algunas ultimas ideas de Laclau y de Mouffe). En concreto, lo que Ellos quieren es que Nosotros no existamos. Nunca debemos perderlo de vista. El nuevo proyecto escolástico de Carrió (Nota: es impropio usar las palabras “resistencia” y “movimiento social” con los que se autodenomina Carrió, porque, además de no encontrarse hechos de demostración empírica de estas definiciones, es, en la tradición política democrática argentina, una falta de respeto a cientos de luchas de resistencia popular y de movimientos sociales que, que sí resisten, y sí son movimientos sociales), formará parte del dispositivo estratégico de recreación de la oposición. La escolástica se proponía una unión entre la fe y la razón, pero con predominio y orientación de la primera. Era un pensamiento pre-ideológico (en el sentido del parteaguas que introduce Maquiavelo en las ciencias sociales tempranas), y su máxima expansión ocurrió en el Medioevo. Qué atractivo o función se propone Carrió en su nuevo proyecto escolástico? (Digo nuevo, porque el primero estaba anclado en la idea de los acuerdos del My Flowers, y rudimentariamente explicado en su libro El Contrato Moral). Probablemente (no me gustan los pronósticos, solo estar atento a los posibles peligros para Nosotros), intentar calar en las amplias franjas sociales de pensamiento cristiano y pseudo cristiano, de diversas variantes, fuertemente organizadas en algunos casos y con un extraordinario desarrollo militante y territorial. Carrió no es tonta. Intuye, me parece, que hay una franja vacante de representatividad política en esos sectores. Quizá tenga un mérito y parecido con Nosotros: se propone profundizar lo suyo. Con costos. Pierde en el camino a “los políticos” de su núcleo originario. Pensará que el balance es positivo. “Nuestro modelo es escolástico, hagámoslo de una vez por todas”. Claro, esto es un tipo de política despolitizada en términos de construcción de poder. Es una variante, la más peligrosa, de la pospolitica. Pero tendrá capacidad de presión en la formación de agenda mediática. Y a ella, le responderemos. Claro.
Amadeo
21 diciembre, 2011
Es muy bueno estar alerta, adelantarse a los embates de quienes hasta hace muy poco tiempo parecían imbatibles. Tal vez sea cierto que este nefasto personaje ve su modelo como escolástico pero la verdad es que parece más bien estocástico.
juan
21 diciembre, 2011
Y algo escatológico tambien.
María Rosa
21 diciembre, 2011
Esta chica es decididamente esdrújula: antes decía ser celulítica y periférica; ahora pretende ser escolástica. Yo creo que no pasa de gastronómica y estrabótica.